RESUCITANDO LO QUE ESTABA MUERTO



📖 Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá. (Juan 11:25)

 

Dios sigue obrando en nosotros aun cuando no lo percibimos, preparando el escenario para algo mayor. Cuando Jesús está presente, la tumba no marca el final, sino el punto donde su poder comienza a revelarse.

 

Para que Lázaro resucitara, alguien tuvo que remover la piedra. En nuestra vida también existen obstáculos: incredulidad, miedo, pecado o falta de perdón. Jesús tiene el poder de dar vida, pero nos invita a participar con fe, obedeciendo su voz. Cada paso de confianza abre camino al milagro.

 

Su voz sigue siendo más fuerte que la muerte. Hoy nos llama por nombre para salir de lo que nos ata, de aquello que apagó la esperanza. En Cristo, nada está definitivamente perdido; lo que parecía muerto puede volver a vivir.

 

Confía incluso cuando todo parezca terminado. Él actúa más allá de lo visible y transforma lo imposible en testimonio. Quita las piedras, escucha su voz y responde con fe: es tiempo de salir y vivir en la plenitud que Dios preparó para ti.

 

Para orar: Señor Jesús, creo que eres la resurrección y la vida. Visita hoy las áreas de mi corazón que parecen muertas. Quita toda piedra de miedo, dolor e incredulidad. Resucita mis sueños, renueva mi fe y fortalece mi esperanza. Ayúdame a escuchar tu voz y obedecer con confianza. Entrego mi vida en tus manos, confiando en tu tiempo y tu propósito. Amén. 🙏